viernes, 1 de marzo de 2013

REDIPUERTAS (24/02/2013)




El domingo nevaba mucho cuando llegamos a Redipuertas. Pusimos las cadenas y nos caímos a la cuneta a los 50 metros.
Nos sacaron unos vecinos con un todoterreno y una eslinga. Tras el susto, decidimos aparcar y dar un paseo por la zona.
Al oeste de Redipuertas, se abre un valle por el que corre el Arroyo Faro, que nace en la vertiente sur de este pico. El camino remonta el valle paralelo al arroyo, hasta llegar a la Majada Tala, donde si no estuviera nevando a todo gas, veríamos un circo de cumbres de más de 2000 metros rodeándonos. El pico Mediodía, Faro, Huevo y Morala, y los cordales que los unen entre sí, nos envuelven en una especie de círculo. La única salida se encuentra hacia el este, hacia Redipuertas, siguiendo el cauce del arroyo Faro. Es espectacular, pero no se veía nada.
Por encima de la Majada Tala el arroyo se bifurca, y en el ramal que baja del Faro, hay una cascada, que se encuentra helada. La parte izquierda de la cascada, parece bastante consistente, además tiene las típicas coliflores de hielo que a modo de repisas facilitan su ascensión, la damos un tiento.
No son las cascadas del Faro, pero servirá para animar el día. A las 4 volvimos a Redipuertas, y comimos en el restaurante Aprisco, muy recomendable. Volveré.



Las Cascadas del Faro - 27/02/2013





El miércoles, a pesar de que en León nevaba con fuerza, decidimos ir a escalar las cascadas de hielo del pico Faro.
Y nos salió bien. Dejo de nevar en la Vecilla, y cuanto más subíamos mejor tiempo hacía. Tras el café de siempre en Lugueros, proseguimos hasta Vegarada, donde las máquinas se afanaban en despejar el ramal de acceso a Riopinos, con poco éxito.
La nevada que hay es impresionante, asusta la cantidad de nieve y la posibilidad de aludes es real. Nos dijeron los maquinistas que desde el domingo habían caído cerca de dos metros de nieve.
Seguimos las huellas de unos esquiadores de fondo, hasta el paraje de los Colleones, desde allí abrimos huella por las Fontanillas, hasta el pie de las cascadas. La nieve estaba muy blanda, e incluso con raquetas te hundías 40 cm. Las últimas rampas, las hicimos en zig-zag, por relevos de 28 pasos, yo hacía la izquierda y el camarada hacia la derecha. Tardamos 3 horas en llegar, pero llegamos.
Hicimos la cascada de la izquierda, aunque también está formada la derecha. Nos llevó bastante tiempo abrirla, aunque se puede montar en top accediendo a la repisa cimera por un desvío a la izquierda.
El frío era atroz, y el asegurador lo pasaba mal. Aunque en cuanto te pones a escalar sudas. Es una escalada muy física, y como no la practicamos mucho, de un año para otro, te oxidas un poco.
La vuelta fue a toda mecha, en una hora estábamos en el coche, justo a las siete, cuando anochece. En cuanto se quitó el sol, la temperatura se desplomó más.
El que se quiera animar este finde, tiene un camino pisado para hacer las cascadas o intentar el corredor.

sábado, 2 de febrero de 2013

RAQUETADA AL PICO JEJE - (27/01/2013)



Buen día de nieve...., llegamos al Puerto de Vegarada y por detrás de edificio de la antigua Venta, cogimos el valle hacia arriba hasta que después de un buen rato a nuestra derecha apareció el Pico Jeje al que llegamos después de otro buen rato....jajaja
Nos dimos un buen baño de nieve y nunca mejor dicho....., porque nos dió por practicar técnicas de detención con el piolet y la verdad como cerdos en un patatal.
Qué montaña tenemos y qué afortunados somos!!!!!!

viernes, 18 de enero de 2013

SEÑALES LES PLANES




La ruta parte desde la cerrada curva que da comienzo al Puerto de las Señales (1.300 m), a 500 m del puente de los Hitos, donde se encuentra la entrada al Pinar de Cofiñal.
El camino discurre por la margen derecha del Valle Pinzón, que remontamos, dejando en todo momento el arroyo a nuestra izquierda. A los 2 kilómetros cogemos un claro desvío que torna al norte, ascendiendo por una vallina, hacia el paraje denominado el Borugo.
Salimos en dirección este, buscando una zona de pastos, y dejando el arroyo que baja del Borujo a nuestra espalda, sin cruzarlo en ningún momento. Al poco viramos al norte para dirigir nuestros pasos hacia el collado de la Muesca Braga (se llama así, lo juro).
Una vez superado el collado, ya estamos en Asturias, en el Parque Natural de Redes. Seguimos una senda que nos baja hasta el collado de las Arenas, pasando por los parajes del Llano del Páramo y de las Morteras. Continuamos enlazando collados hasta el Collado del Puerco (se llama así, lo juro), y de allí sin demasiadas dificultades ascendemos hasta las Planas (1.818 m), la mayor altura de la Sierra de Príes.
La idea era seguir el cordal, hasta el Canto del Oso, pero el mal tiempo nos echó para atrás, eso y el horario, que ya era ajustado, pues no es fácil orientarse y calcular el tiempo de vuelta. La prudencia manda.
La sierra de Príes y la Sierra de Pintacanales hacen una especie de muralla que rodea, casi totalmente, a la Majada de la Vega de Brañagallones (1.250 m), un sitio precioso.
La fauna es abundamente, y frondosos bosques cubren gran parte del paisaje, lástima de mal tiempo que nos impidio disfrutar por más tiempo de este hermoso paisaje.
La vuelta la hicimos por el mismo sitio hasta el collado de la Muesca Braga, desde donde descendimos, con dirección este, hacia el paraje llamado Los Abedulosos. Una serie de lagos, con los Mampodres al fondo, hacen una estampa de lo más espectacular.
Deberíamos haber llegado hasta una caseta de ICONA, en las Llanas del Monte, siguiendo las sendas que unen los lagos, y allí coger una pista forestal que nos hubiera sacado al camino que remonta el valle del Pinzón, o a la carretera del puerto de las Señales, ya cerca del punto de partida. El caso es que bajamos monte través, hasta el fondo del valle.
Mala idea, abandonar las sendas y adentrarse en el matorral, hasta espantamos un ciervo.
Llegamos al coche justo al atardecer, convencidos de nunca más abandonar un camino o senda, por un posible atajo.
El sitio es precioso, pero la época más indicada para visitar esta zona es sin duda el otoño. Seguro que volveremos, y no tardando.

Pico Peredilla (08/12/2012)





El sábado volvimos a Redilluera (1.300 m), pues el jueves (6/12/2012) debido al mal tiempo tuvimos que acortar la excursión, y nos quedamos con ganas de ir un poco más lejos. Hoy el tiempo es mucho más estable, aunque hace un frío considerable. El paisaje se ve blanco por la nieve caída estos últimos días.
Salimos de Redilluera, con dirección oeste, siguiendo la primera parte el camino a Canseco, pero dejando su desvío a mano derecha, para unos 50 m después, cruzar el arroyo Trancosa y proseguir por el camino que se adentra en la vallina del arroyo Cardosa, en dirección sur. No hay pérdida, pues es el único camino que hay, tras atravesar el riachuelo.
Una vez en el camino, nos ponemos las raquetas, pues el espesor de la nieve alcanza los 30-40 cm.
Este camino nos lleva hasta una caseta de ICONA. Debemos proseguir, con dirección oeste buscando el fondo del valle y una sucesión de colladas, hasta llegar a la collada Trancosa (1.588 m). Esta collada se encuentra un poco más al sur de la Collada de Redrero, por la que pasamos al rodear la Peña Constante, el pasado jueves.
En la collada la nieve está mucho más dura, con lo que no nos hundimos demasiado, así que nos quitamos las raquetas. El terreno no es difícil, y seguimos con dirección suroeste, bordeando la Peña del Rubio, hacia el collado de las Arenas (1.582 m), que se encuentra sobre el pueblo de Genicera.
Desde el collado de las Arenas, sólo tenemos que ascender, con dirección oeste, hasta llegar a la cima del Peredilla. Nosotros hicimos una fácil arista, que con la nieve caída estaba entretenida, pero resulta más sencillo acceder a la cima desde el sur, por una pequeña canal, que nos deja en el mismo vértice geodésico.
Las vistas desde la cima, son muy bonitas, parecidas a las de Cueto Cabañas, aunque desde aquí tenemos mayor perspectiva de los Montes Bodón, cercanos a Canseco, y que habrá que visitar próximamente. El Morala también llama la atención, pues es la mayor mole de la comarca.
Por la arista son visibles antiguos parapetos, restos de fortificaciones de la Guerra Civil, sin duda.
El regreso lo hicimos por el mismo camino, en total son unos 10 km (5 de ida y 5 de vuelta), no es una excursión dura, aunque depende de las condiciones de la nieve.

CLÁSICA NORTE PEÑA UBIÑA




Salimos de León a las 6 de la mañana. Optamos por ir por Pajares, y a las 8:20 estábamos en el gran aparcamiento de Tuiza de Arriba con todos los bártulos desparramados por el suelo decidiendo que hierros llevar y cuales dejar.
El objetivo era hacer la canal central (III/M3): decidimos llevar 6 drizas largas, 2 disipadoras, 2 reuniones completas, 4 tornillos de hielo, 4 friends, 1 juego completo de empotradotes, 3 clavos, 2 estacas de nieve, una cuerda 60 m y 8,5 mm de diámetro.
La ruta parte de Tuiza de Arriba (2.250 m), por un sendero con dirección oeste que en poco menos de 2 km nos deja en el  refugio del Meicín (1.500 m).
Tras 45 minutos, llegamos al Meicín y no habíamos pisado nada de nieve. De hecho la nieve estaba bastante por encima, al menos otros 300 metros.
La canal central parecía escasa de nieve; en definitiva, no la vimos clara y ante las dudas de las condiciones de una ruta bastante exigente, decidimos cambiar el plan inicial e intentar la clásica de la cara norte (III/2-), que parecía mucho más amable.
En 2006 fue la primera vez que vi el refugio del Meicín, y estaba en plena reforma pues un alud lo había destrozado el invierno pasado. Parece increíble que aquellos 4 muros sin tejado, sea el mismo refugio que ahora se levanta elegante, en medio de un paraje impresionante.
Desde el refugio remontamos el valle de Cavarrubia, mejor por su margen derecha, donde encontramos algunas sendas bastante marcadas.
La poca nieve que había estaba como un cuerno y con huella marcada. Así llegamos hasta el final del valle, a una altitud cercana a los 2.000 m, donde nos pusimos los crampones y continuamos bordeando el Cueto Les Cabres; por su parte norte bajo los contrafuertes del Prau Capón, evitando los Joyos les Cabres donde son visibles unas simas que dan bastante miedo.
Esta última parte hasta el pie de la vía es bastante fácil, pues ganamos altura de una forma más suave.
La vía tiene 2 posibles entradas: unas rampas de 40º-45º (por donde fuimos), o un corredor en diagonal pegado a la pared que se coge más abajo.
Las primeras rampas son de unos 40º-45º, que acaban contra unos contrafuertes que se superan por una rampa diagonal semioculta a la izquierda (más fácil), o por un paso raro que nos hace pasar por una repisa con techo. La mochila se engancha al techo y te puedes hacer un lío, a mí me pasó.
Después el camino es bastante evidente, sin complicaciones destacadas, hasta el collado que da paso a la cara noroeste, punto más complicado de la vía. Volvemos a tener 2 opciones:
1º) Seguir por la cresta encadenando III, que tienen una pinta bastante mala, con el hielo y la nieve y sin olvidar el viento helado que en esta época suele azotar la cresta.
2º) Pasar a la cara noroeste, que suele estar mucho más helada que la norte. Hay que hacer una travesía horizontal, corta, apenas 15 m, pero que según las condiciones de la nieve, puede ser un verdadero espejo, lo cual acojona bastante, aunque es fácilmente asegurable desde las peñas del collado.
Nosotros pasamos a la cara noroeste, y tras la travesía entramos en un entretenido corredor de unos 50º y 20 m con buen hielo, que nos saca a las rampas finales, más fáciles y que dan acceso a la cima.
Tuvimos un día muy despejado, aunque el viento helador nos castigó durante la cresta y en la cima, y ya no nos abandonó durante el descenso.
La bajada la hicimos por la cara este, ruta normal de descenso si queremos volver al Meicín. Nos deposita en el Alto Terreos, collado entre Ubiña Grande y la Peña Cerreos. La vez anterior que subimos por el corredor de la Aguja, bajamos por el canalón sur que nos deja en el collado del Ronzón, entre Ubiña Grande y la Pequeña, y de allí bajamos a Torrebarrio.
Al final no usamos más que los crampones y los piolets, y aun así no hicimos malos tiempos, a las 3 estábamos en el Meícin.
Una clásica muy entretenida, aunque exigente físicamente.
En el aparcamiento de Tuiza coincidimos con el guarda del refugio que nos dijo que el día anterior estuvieron precisamente en la canal central, y que estaba suficientemente formada, con buen hielo y la nieve justa. Que desde el refugio parece escasa de nieve, pero que una vez que estas a pie de vía la cosa cambia y que los mixtos son relativamente fáciles, IV-IV+, con un posible paso de V-V+ a la salida de la vira si no se hace el rapel para entrar en el embudo. Puede que hiciéramos bien al elegir la clásica.
De lo mejor de día la parada técnica durante la vuelta en el mesón “El Maragato” de Busdongo, muy recomendable.

CEPEDA - URRIELLO (11/08/2012)




El viernes salimos de León a las siete de la tarde, muy tarde.
Llegando a Pajares, nos retuvieron durante casi una hora, debido a una vuelta ciclista. Paramos a cenar en un área de servicio, pues estaba claro que llegaríamos ya de noche. Todavía tardamos bastante hasta el desvío al Collado de Pandébano, donde llegamos pasadas las doce.
Un viaje largo y lioso, quizás haya que modernizarse y dejarse en manos del GPS.
Sabíamos que el tiempo empeoraría del sábado al domingo, por lo que era necesario aprovechar la ventana de buen tiempo y subir el sábado.
Cambiamos el plan original que consistía en dormir en el refugio, madrugar, escalar y volver a Pandébano, por dormir en la furgoneta, madrugar, escalar y volver a la furgoneta. La furgoneta estaba aparcada a una altitud de mil metros.
A las cinco y veinte nos levantamos, desayunamos y hacia las seis y media salimos con dirección al Picú.
Amanecía, la temperatura era perfecta para apretar el paso, en poco tiempo estábamos en la Tenerosa, pero el camino se empina y el peso de las mochilas se hace más notable.
Llegamos a la canal de la Celada hacia las nueve y cuarto y empezamos a escalar a las diez.
Para mí era la primera ascensión, sin embargo, mi compañero de cordada ya había subido un par de veces anteriormente, aunque ninguna de ellas por la cara este. Él abrió todos los largos, limitándome yo a asegurar y recuperar el material.
La vía Cepeda fue abierta por “San Pedro Udaondo”, allí por los años cincuenta, Es una de las más clásicas de la cara este, todo un prodigio de intuición y lógica en la escalada. Alterna muros, con diedros, chimeneas, fisuras, placas de adherencia…, todo lo que se puede encontrar en una escalada en caliza.
No voy a describir sus nueve largos y sus 350 metros de escalada, no muy difícil, pues solo tiene dos largos de V+, pero sí es exigente físicamente, tanto por su longitud, como por algún que otro paso atlético.
Coincidimos con otras dos cordadas por encima: Una, de unos chavales de LLodio, Gorka y Aimar, en nuestra misma vía, pasamos buenos momentos durante toda la jornada. La otra, escalaba por “Amistad con el Diablo”, la vía abierta por el gran Alfredo Iñiguez, tristemente fallecido este año en un accidente en Quirós.
El caso es que ninguna de las dos cordadas, como pudimos saber de buena tinta más adelante, tenía croquis de las vías que querían hacer. Los que estaban haciendo “Amistad con el Diablo”, se equivocaron de ruta, derivando peligrosamente por debajo y a la derecha del paso “rompetobillos”, provocando caídas de piedra, que ni siquiera advirtieron.
Eso nos puso algo nerviosos, y nos liamos en el sexto largo, donde no encontramos la reunión descrita. Debiendo hacer unos zig-zag peliagudos para salir del paso. Perdimos bastante tiempo. Se trata de una vira fácil (II-III), que a tope de cuerda debe dejarte en una supuesta cómoda reunión de dos clavos. Nunca la encontramos.
En vez de agotar la cuerda, debíamos haber montado la reunión intermedia en dos preciosos parabolts, que son el inicio de una línea de rápeles hasta el suelo, y posible vía de escape, si el tiempo u otras circunstancias lo aconsejan.
El paso del rompetobillos (V+), justo antes del agujero, está muy lavado, pues todas las vías de la cara este, confluyen en ese punto de obligada salida. No nos complicamos y lo forzamos en artificial.
La salida por el agujero, que comunica la cara este con la cara sur es farragoso. Un consejo: ¡Pasa primero la cabeza!
Eran las cuatro de la tarde cuando vimos la cara sur. Ya en el anfiteatro el escenario cambia, y tras unas sencillas trepadas, por roca de excelente calidad, llegamos a la arista cimera y después a la cima, en una media hora.
¡Que voy a decir de la cima! Tras años de escalar, e imaginar estar un día aquí, por fin estás. Desde luego sientes alegría y una gran emoción. Disfrutas de la cima, te sientas, comes, sacas fotos, y no quieres irte. Pero la niebla que entraba por la canal de la Celada, comenzaba a invadir la cara sur. Hora de bajar.
Durante todo el día, pudimos ver como las nubes que se formaban en la cercana costa, crecían hasta hacerse gigantes y engullir todo el territorio, desde el mar hasta nosotros. Dejando sólo emerger las cumbres más significativas de Picos.
En los rápeles hubo aglomeración y tardamos en bajar. Aunque compartimos cuerdas con otras dos cordadas, al final se hizo eterno, y llegamos a pie de pared a las siete menos diez.
Volvimos por la canal de la Celada, ya cubierta por la niebla. Como subimos las mochilas, no tuvimos que ir a buscarlas a pie de vía, como les paso a otras cordadas. Tardamos tres horas en volver a Pandébano. Llegamos agotados, además nos quedamos sin agua en la cima. Menos mal que en la furgo teníamos más.
Conclusiones:
1º) Subir agua de sobra, aunque pese.
2º) Ajustar el horario de salida de León, para llegar al refugio, o a vivaquear en las cercanías de la vía. Para lo cual hay que tener en cuenta: las 3 horas de viaje en coche y las 3 horas de pateada hasta el refugio, total entre 6-7 horas. Y por supuesto la hora de puesta del sol.
3º) Los cambios de tiempo son rápidos en Picos: subimos con sol pero bajamos con niebla y orvallo.
La próxima vez, seguro que mejoramos el tema logístico, jejeje….

viernes, 11 de enero de 2013

RAQUETADA POR REDILLUERA 06/12/2012




Raquetada por Redilluera 06/12/2012


RAQUETADA ALREDEDOR DE PEÑA CONSTANTE
Después de subir al Cueto Cabañas, y ver los pueblos al norte del cordal del Bodón, nos propusimos conocer más profundamente la zona, y Redilluera es el sitio perfecto, como punto de salida para multitud de excursiones.
El día 6/12/12, el tiempo era pésimo, así que decidimos hacer una ruta sencilla, para estirar las piernas y probar el material, jejeje…
La idea era rodear la peña Constante, y si podíamos subirla. Para ello partimos por el antiguo camino a Canseco, hasta el Collado del mismo nombre (dirección oeste, 1.535 m).
Salimos de Redilluera (1.300 m) con dirección oeste, y cogimos el primer desvío a mano derecha (noroeste), que discurre al sur de la Peña Empenadero, y llega hasta el Collado de Canseco.
Una vez en el collado, lo mejor es bajar hasta una caseta situada en el paraje del Prado de la Palombera (1.481 m), en el extremo oeste de la Peña Constante.
Nosotros continuamos sin perder altura desde el collado, rodeando la Peña. Fue un error caminar a media ladera con las raquetas.
El tiempo empeoraba por momentos, comenzando a nevar, así que decidimos no ascender la Peña y volver cuanto antes a Redilluera.
Varias sendas envuelven la Peña Constante, que conducen hasta el collado de Redrero (1.558 m), y desde allí, sin perder mucha altura seguimos hasta el paraje del Esquinón donde enlazamos con el camino a Canseco, donde iniciamos la ruta.
Un día aprovechado, a pesar del mal tiempo que condiciono la actividad.

martes, 8 de enero de 2013

Peña Cabañas (02/12/2012)



PEÑA CABAÑAS - 2 de diciembre de 2012



Peña Cabañas


La mañana del domingo, amaneció gélida, pero con el cielo totalmente despejado.
Partimos desde Valverde de Curueño con dirección este, siguiendo un camino que nos llevaba hacia el cercano pueblo de Valdeteja.
Confiamos en que la senda tornara hacia el norte. Sin embargo, proseguía en dirección este hacia una zona de pastos, alejándose del Collado de Valverde al que debíamos llegar.
Abandonamos el camino y continuamos monte través, por nieve muy blanda, ganando altura poco a poco y penosamente.
En algunas zonas, el espesor de la nieve superaba el medio metro. El sol calentó bastante durante la subida, en algunos momentos demasiado.
Si no hubiera sido por la nieve blanda, hubiera sido un agradable paseo…
Una vez llegados al Collado Valverde (1.674 m), continuamos sin problemas por la cresta, hasta lo que creímos que era la cima; sin embargo, la verdadera cima estaba más atrás. Como las montañas importantes, el Cueto Cabañas tiene antecima.
Si no hubiera sido por la nieve blanda, hubiera sido un agradable paseo…
El viento, en el pico, era helador. Las nubes entraban desde el noroeste, por la zona de Vegarada, advirtiendo un inminente cambio de tiempo para las próximas horas.
En la cima, las vistas son magníficas: a nuestra espalda y en el mismo cordal el imponente Bodón, sin duda la estampa más bonita. Al frente, también en el mismo cordal, la Peña Peredilla. Hacia el norte, en el fondo del valle, los pueblos de Redilluera y Llamazares, y más hacia el norte el Morala y los picos de Vegarada. Hacia el sur, en el fondo del valle, se encuentran los pueblos de Valverde de Curueño y Genicera, y más hacia el sur la meseta de Sancenas y el Pico Correcillas.
La bajada, fue mucho más corta, directa y amable que la subida.
Es un paraje cercano a León y no muy frecuentado, pues la mayoría de la gente que se acerca a la comarca, suele encaminarse a la zona de Sancenas, también espectacular.
La ruta es corta (aprox. 3 km) y sin demasiado desnivel (aprox. 650 m); además siempre tenemos el Collado de Valverde a vista. A la salida del pueblo deberíamos seguir hacia los depósitos de agua, y continuar por sendas, subiendo directamente hacia el Collado de Valverde.
P.D.: Debimos haber cogido las raquetas…

miércoles, 11 de julio de 2012

Circular por Remolina. Ruta de las Colladas (8-7-12)

Circular desde Remolina (8-7-12)
Para VER el album PINCHAR en la foto

CIRCULAR DESDE REMOLINA: RUTA DE LAS COLLADAS
La ruta comienza en el pueblo de Remolina, donde cogemos el camino a Tejerina. A un kilómetro y medio, llegamos a una cancilla de madera que cierra el camino y donde éste se bifurca: a mano izquierda, continúa subiendo, hacia Tejerina, mientras que el de la derecha, sin ganar o perder altura, va a la Collada de Mental, nuestra primera collada del día.
Para llegar hasta la Collada de Mental (1.498 m), debemos atravesar un denso bosque de hayas y robles, con algunos ejemplares enormes. Vamos por los parajes de El Codejal, El Montico, La Retuerta y La Roal, con el arroyo de Barrio en el fondo del valle. Una vez en la Collada el paisaje cambia a una zona de pastos, mucho más despejada. Las vistas son maravillosas: a nuestra espalda observamos las Pintas, sobre el Pantano de Riaño. Más cercano el Pico Hato encima de Remolina y el cordal de las Peñas Sandinas hasta la Collada Mostagerosa, que da paso a terrenos de Tejerina.
Mirando al sur, se abre un amplio valle, por el que discurre el arroyo de Mental, que nace en las cercanías del collado, junto a las Peñas Negras, y va a unirse al joven río Cea, al sur de Prioro.
Podemos ver la línea de alta tensión que partiendo del pantano atraviesa estos parajes hacia Velilla del Rio Carrión, impactando visualmente en toda la zona, esto es parte del precio del progreso. Siguiendo el camino de Mental a Prioro, que desciende por el valle, más o menos bajo el tendido de la línea eléctrica sale un sendero a mano derecha que desciende hacía el arroyo, para ganar un marcado camino en la otra vertiente. Este sendero discurre sinuoso, a media ladera, por la zona de pastos hacia una pequeña collada (1.347 m). A partir de aquí la senda avanza al pie de las peñas de los Castros, hacia la Collada de Cruces (1.424 m). En toda la zona hay bastante ganado vacuno y equino, abundan las majadas, las fuentes y los pastos, tan apropiados para estos animales.
Nuestro sendero sigue rodeando los Castros, mole caliza impresionante, en busca de otra collada cercana (1.468 m), sin apenas ganar altura. En esta collada las vistas son maravillosas, a nuestra espalda (este) el camino recorrido, con un fondo impresionante dominado por el Espigüete, frente a nosotros (oeste) el Pico Cerroso, Peña Rionda y Pico Moro, hacia el sur Peña Solana con su característica arista.
En esta collada debemos atravesar una alambrada, que tiene una parte de fácil acceso para el ganado. Seguimos la senda, que continua rodeando los Castros, en busca del camino que partiendo del final de las Traviesas de Peña Solana(cruce entre Ocejo y Ferreras) llega hasta Remolina.
El sendero es bastante horizontal, y sólo en su parte final desciende en busca de este otro camino carretero, que nos lleva hasta la Collada Cabreros (1.519 m). Aunque antes pasaremos junto a la entrada al valle que sube hasta Peña Verde.
Ya en la collada podemos ver una antigua mina abandonada, y su zona de escombreras, bastante degradada. El camino desciende rápidamente, internándose primero en una zona de altas escobas y después en un bosque más denso y fresco, con multitud de regatos que bajan desde todos los sitios, para formar el arroyo Cabreros que discurre rápido hacia Remolina.
Aunque el verano, no sea la mejor época para andar, debido al calor Es un disfrute caminar por esta zona, ahora que la vamos conociendo más a fondo.. La zona esta espléndida en este tiempo, con multitud de plantas en flor, y los pastos verdes. Además en cada collada reconoces los picos y los parajes que ves.



domingo, 20 de mayo de 2012

Serrones Prietos (13-5-2012)

Serrones Prietos  (13-5-2012)
Para VER el album PINCHAR en la foto

SERRONES PRIETOS (1565 m)

 El sábado nos acercamos a uno de nuestros sitios preferidos: las Hoces del río Curueño.
En esta ocasión, pretendíamos hacer parte de la crestería de los Sierros Prietos: Imponentes dientes de sierra calizos al norte del pueblo de Nocedo de Curueño, que caen a plomo sobre el antiguo y deteriorado balneario y ermita de las Caldas de Nocedo.
La ruta comienza desde el precioso pueblo de Montuerto, remontando el valle de Requejo, por el camino que discurre a la derecha del  arroyo Requejo.
Este valle se encuentra totalmente rodeado de una sierra con forma de herradura. Sus extremos se precipitan sobre el río Curueño, y  en su centro se halla el pico Prado Llano (1.723 m), ya ascendido en varias ocasiones por los Romeros.
Una vez llegamos al refugio y al pilón, debemos cruzar el arroyo y coger un sendero que en una tendida diagonal nos acerca a la Peña Cernadera. Este sendero lleva a las Caldas de Nocedo y es imposible perderse porque algún bestia lo ha señalado con spray rosa (en fin, parece que los hitos de piedra ya no están de moda).
La senda nos deposita en unos pastos de alta montaña, entre las sierras calizas, un lugar curioso. Desde aquí es fácil coger la cresta y avanzar en fáciles trepadas y destrepes, hasta que poco a poco la cosa se complica llegando a zonas muy escarpadas, donde lo aconsejable es bajar en pequeños rápeles hasta las zonas de más fácil tránsito.
Te puedes complicar lo que quieras pero nosotros llevábamos una cuerda de solo 30 metros, con lo que tras recorren unos 600 metros de la cresta, nos apeamos a la altura del paraje Valdemanduga. Bajamos hacia la vertiente norte pues la sur, la que da a Nocedo, está cubierta por un denso matorral de pequeñas encinas.
La bajada, por un pedrero muy pindio, nos deja frente a una finca con casa rústica y piscina, que en tiempos formaba parte del balneario de Caldas de Nocedo.
Desde allí cogemos el camino paralelo al río, hasta Nocedo de Curueño donde debemos separarnos de la orilla y dirigirnos al paraje Barracín. En una finca tras abandonar el pueblo podemos ver unas curiosas esculturas hechas con aperos agrícolas metálicos: arados, cadenas…muy integradas en el paisaje.
Continuamos hasta pasar bajo la Peña de la Prendada, donde podemos visitar los restos de una antigua fortificación, antes de bajar sin problemas hasta Montuerto.
Las vistas desde la cresta son impresionantes: es un paisaje precioso. Peña Valdorria, siempre frente a nosotros intimida por su tamaño y cercania, al otro lado del río. La Peña Las Verdes, a un lado del rio y Cueto Ancino al otro, parecen estrangular al Curueño. Más al norte el Bodón también contribuye al incomparable marco.
No hace falta hacer el cabra para disfrutar de esta ruta: una vez que llegamos a la zona de pastos de montaña, cerca de la Peña Cernadera, bajamos por el camino más lógico que es siguiendo la zona de pastos y nos deja en el mismo sitio, en las cercanías de la ermita de Caldas de Nocedo.
En una época magnífica para visitar esta zona. ¡¡ANIMAROS!!

domingo, 25 de marzo de 2012

Pico Jeje - Pico Los Nogales - Pico Oso (25-3-2012)




Pico Jeje - Pico Los Nogales - Pico Oso (25-3-2012)
Para VER el album PINCHAR en la foto


PICO JEJE (2.064 m) – PICO NOGALES (2.074 m) – PICO OSO (2.021 m) 

La ruta comienza en el Puerto de Vegarada, más o menos a la altura del Mesón. Si hubiera mucha nieve podemos salir con raquetas o esquís  por detrás del mesón y buscar el Canalón de Xexia, siguiendo una diagonal ascendente hacia el noroeste. Pero como no había demasiada nieve, fuimos a pata hasta el final de la pista asfaltada, límite provincial entre Asturias y León. Buscaremos las sendas que salen por detrás de las cabañas en el paraje llamado Vega la Reina, y esquivando las escobas como mejor podamos, subiremos hasta el Valle Xexia, desde donde ya es visible la falda del Jeje o Xexia.

Nosotros subimos por su ladera sureste, mucho más erizada que seguir el camino que sube hasta el Collado La Cabritera más al oeste. Tampoco tuvimos dificultades para alcanzar la cima, más que las propias de la empinada ladera que remontamos.

Una vez en la cresta, hay que tener cuidado, y no asomarse, pues hay una cornisa de nieve que desde nuestra posición no se ve.  Podría vencerse y darnos un buen susto, pues en ese punto sí hay un gran desnivel hacia el valle delimitado por el Pico Nogales y el propio Jeje. 

Siguiendo la cresta hacia el norte, subimos al Jeje y continuando por ella, se llega al Nogales y más allá hasta el Pico Oso. Las condiciones de la nieve, sin zonas heladas, no hacían necesario el uso de crampones ni de piolet, además había muchas zonas despejadas de nieve, sobre todo en los cambios de vertientes y en las aristas.

El cresteo de cima a cima no es difícil, al menos, en las condiciones tan favorables en la que nosotros la realizamos. Durante todo el día lució un sol espléndido, de hecho lo más importante de toda la excursión fue no quemarse. 

El Pico Nogales es un vértice geodésico, aunque éste se encuentra derrumbado, supongo que por las terribles tormentas que azotan estas cumbres. No es el primer vértice que vemos caído, el del Pico San Justo, cerca de Isoba, también estaba vencido. 

Del Nogales al Pico Oso, se llega pasando por el Collado Nogales, punto desde el que retornaremos. El Pico Oso tiene un bonito buzón de cumbres: la silueta de un pequeño oso.  

Las vistas desde cualquiera de las tres cimas son espectaculares, hacia las estaciones de esquís, la Serranía de Fuentes de Invierno, El Faro, Huevo, el Torres… 

El retorno lo hacemos por el valle que cierran estos tres picos, hacia el Mesón de Vegarada. Según bajamos la nieve se vuelve más blanda y pasamos de hundirnos hasta el tobillo a hundirnos hasta la ingle, es el tramo más penoso de caminar, aunque es corto. 

La ruta es una clásica del esquí de travesía y las raquetadas. Nosotros la hicimos con unas condiciones excepcionales de la nieve, pues te hundías lo justo para que te diera seguridad, pero no lo suficiente como para que la progresión fuera difícil. Tampoco encontramos zonas de hielo. Fue una jornada muy divertida.

jueves, 22 de marzo de 2012

domingo, 11 de marzo de 2012

Pico Loto y Pico Hato (11-3-2012)


Pico Loto y Pico Hato (11-3-2012)
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                                       PICO LOTO (1.805 m) Y PICO HATO (1.750 m)
Este domingo (11-3-2012) fuimos hasta Remolina, el pueblo a los pies del muro del Pantano de Riaño. Remolina se encuentra en unangosto valle, rodeado de montañas, con abundante bosque, un lugar muy hermoso. Por el sur, rodeando la Peña Coronas, llegan dos arroyos: el Barrio y el Cabreros. Nosotros remontaremos el valle del arroyo Barrio, por la ladera norte, con dirección sureste.

La ruta comienza en el mismo pueblo, y en su primer tramo sigue el GR-1: Camino Histórico Ampudias-Finisterre. Este camino, que comunica el cercano pueblo de Tejerina con Remolina, recorre un gran bosque de roble, con algunos ejemplares de gran porte, atravesando los parajes de El Codejal, La Retuerta y La Roal, hasta llegar a la Collada Mostagerosa.

Hay que estar atentos, pues hay dos caminos que saliendo de Remolina, tienen la misma orientación sureste, uno por el fondo del valle, y otro a media ladera, siempre ganando altura, hasta llegar a la Collada Mostagerosa (Collada de Tejerina, 1.503 m).

Una vez en la collada, es visible en pueblo de Tejerina, al que se dirige el camino por el que veníamos. Sin embargo, nosotros seguimos una senda, que atraviesa el escobar, y nos acerca a la cresta de las Peñas Sandinas, con dirección noroeste. Esta senda discurre en su mayor parte por la zona oeste de la crestería, y es muy entretenida de recorrer, con hermosas vistas tanto al
Valle de Remolina, como al de Tejerina, con el arroyo Valdecortés en su fondo.

La cresta acaba en la Collada del Campo de la Puerta (1.636 m), una gran pradera que separa Los Nevarines, en terrenos de Remolina de Los Hocejos en zona de Tejerina.

Hacia el norte el camino supera el muro que une el Pico Hato y el Loto, por un collado a 1.676 m de altitud. Desde ahí, las vistas al Pantano de Riaño, con sus cumbres más conocidas, y a los más lejanos Picosde Europa son espectaculares.

Una vez en este collado, la ascensión al Pico Loto no presenta mayores complicaciones que algunos tramos con nieve dura, con la que hay que tener cuidado. La mayoría de estos neveros los podremos evitar, yendo por la parte superior cercana a la cresta, más soleada y limpia de nieveque a media ladera.

Una vez en el Pico Loto, hay una visión privilegiada de la cara suroeste del Espigüete .En realidad mires donde mires es un gustazo. El Pico Loto es uno de los mejores miradores donde he estado, por la cantidad de cumbres que se divisan y la lejanía entre ellas. El buen día que hacía, con calor y poco viento, nos dejó comer en la cumbre. Un lujo.

Después de la comida, volvimos sobre nuestros pasos, hasta la collada que separa el cordal del Pico Loto y el Pico Hato. Desde lacollada ascendimos el Pico Hato (1.750 m), en apenas diez  minutos. Desde la cima se tiene un panorámica privilegiada del valle de Remolina, y las montañasque lo rodean.

Decidimos bajar por la propia ladera del Hato a Remolina, por su cara suroeste, por el paraje llamado La Oceja, aunque nos desviamos hacía el sur (izquierda según la bajada) y llegamos al camino GR-1 por el paraje llamado El Codejal. Fue una bajada vertiginosa, pero muy rápida,y aprovechando el cauce de un arroyo se puede librar el bosque que se interpone entre nosotros y el camino. Desde ahí en algo menos de 1 Km llegamos aRemolina.

Poco a poco vamos conociendo mejor la zona, ya hemos estado en Las Salas, Salamón, Ocejo de la Peña, Argovejo y ahora en Remolina. Es una parte preciosa de la cordillera, muy recomendable.

domingo, 4 de marzo de 2012

domingo, 26 de febrero de 2012

viernes, 24 de febrero de 2012

Cascadas de hielo - Puerto de Tarna (24-2-2012)

Cascadas de hielo - Puerto de Tarna (24-2-2012)
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CASCADAS DE TARNA


Pese al pronóstico de altas temperaturas, el ansía nos empujó hasta Tarna el viernes (24/02/12).
Madrugamos, y a las ocho y media estábamos tomando un café en el bar del puerto. Había bastante nieve, unos 40-50 cm, y a esas horas estaba dura. El camino a las cascadas rodea el pico Remelende. Tras seguir la valla durante un cuarto de hora más o menos, continuamos bordeando la falda del Remelende hasta llegar a un cambio de vertiente que nos permite ver el Circo de Moneo a nuestra izquierda y a la derecha, lejos, el Tiatordos y el Maciéndome.
Después de una hora de camino por nieve no demasiado blanda, llegamos hasta el Circo de Moneo, donde nos decidimos a intentar la primera que vimos, la cascada “Marrón Glace” 3/II+, una vía clásica de Tarna.
Subimos unos 30 metros y nos descolgamos desde un puente de roca, a la derecha, sobre un árbol que también estaba lazado, aunque era más difícil de alcanzar. El cordino parecía en buen estado, aunque no pude ver la parte que ocultaba la piedra. De todas formas, fortalecimos el descuelgue con un par de fisureros y una cinta, para hacer el largo en top con más seguridad.
El hielo estaba en bastante buen estado, aunque la temperatura subía y se oían desprenderse trozos de las zonas más escarpadas. Hay que estar atentos, y buscar zonas poco expuestas, a cubierto de la posible caída de trozos de hielo o piedras, tanto como consecuencia de la subida del compañero como por desprendimientos fortuitos, un peligro muy real en días relativamente cálidos, como estos.
Sobre las once de la mañana volvimos a estar a la sombra, y la temperatura se moderó. En este tipo de actividad, pasas de sudar mientras subes la cascada, a helarte durante el tiempo de aseguramiento del compañero. Es muy importante abrigarte más mientras aseguras.
Tras subir Marrón Glace, fuimos hasta las cercanas cascadas de “Sal si puedes” y “Avance Socialista”, 3/II- y 3/II, respectivamente.
Bastante más fáciles y más cortas. Los descuelgues son clavos lazados con cordinos, en bastante buen estado, aunque también fortalecimos estas reuniones mientras las repetimos en top.
La verdad es que apuramos todo lo que pudimos: ocho horas, subiendo, bajando y disfrutando. Llegamos al bar a las siete pasadas, cuando ya anochecía, otro café y vuelta a León.
Seguro que las altas temperaturas de esta semana, han hecho mella en las cascadas. De todas formas, espero que vuelva a hacer frío y volvamos a tener otra oportunidad de escalar en este glorioso rincón de la Cordillera.

domingo, 19 de febrero de 2012

Oville - Prado Llano (19-2-2012)

                                                      Oville - Prado Llano (19-2-2012)
                      Para VER el album PINCHAR en la fotoPRADO LLANO (1.721 m)Salimos desde el final por del pueblo de Oville (1.200 m) por una pista en dirección noroeste. A unos 400 metros cogemos el desvío de la izquierda, y sin abandonar esta pista continuamos durante un par de kilómetros hasta llegar al collado Alto de la Colina (1.616 metros), que separa la zona Nocedo de Curueño de la de Oville. Siempre en dirección oeste, y los últimos 500 metros por un cortafuegos: no tiene pérdida pues la cumbre esta a vista durante buena parte de la excursión.
Ahora ascendemos en diagonal siguiendo una antigua trinchera de la Guerra Civil, que nos lleva de un lado a otro de la Peña el Tejo, aunque la ascensión siguiendo la cresta es igualmente factible y divertida; en media hora llegaremos a la cima.
Desde la cima de Prado Llano las vistas son espectaculares en todas las direcciones sobre todo hacia este: Peña Valdorria, Peña Valdeteja, Cueto Ancino, Bodón…hacia el oeste se ven claramente las Pintas, al norte el pantano de Vegamián con el Susarón y muy al fondo se intuyen los Mampodres. Hacia el Sur se divisan las llanuras de las vegas del Curueño y el Porma, todo ello con la neblina típica de los días de tormenta.
Para bajar seguimos sin abandonar la cresta en dirección sureste, durante unos 150 metros, buscando una bajada bastante cómoda hacia un collado que se ve perfectamente desde la cima y donde hay una caseta de pastores cerrada. Digo lo de cerrada porque nos dirigimos a ella para refugiarnos de la tormenta y no pudo ser. Por lo que no es necesario llegar hasta la caseta para volver: lo mejor sería no llegar al collado, girar hacia el fondo del valle a los pies del Pico y allí coger el sendero de vuelta al pueblo, que, paralelo al arroyo, desciende por el paraje llamado Sancalagua, bonito nombre.
La ruta no tiene mucho desnivel (500 m) pero éste lo hacemos en poca distancia (apenas 2,5 km.). La bajada también es vertiginosa aunque más divertida, pues la senda es más entretenida y bonita que la pista de subida.
Animaros!!

domingo, 12 de febrero de 2012

Argovejo - Pico Cerroso (12-2-2012)

Argovejo - Pico Cerroso - 1.834 m. (12-2-2012)
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PICO CERROSO (1.838 m)

Este domingo, 12 de febrero de 2012, a pesar de las bajísimas temperaturas nos animamos a pasear por los alrededores de Argovejo. Esta zona de la montaña de Riaño, nos era completamente desconocida hasta no hace mucho que nos acercamos a Ocejo de Peña para subir Pico Moro. Ya desde Pico Moro vimos Argovejo, y parecía un paso lógico para profundizar en el conocimiento de esta magnífica zona montañosa.
En esta orilla del Esla no hay grandes moles pétreas, como las vecinas Pintas, pero eso no le quita un ápice de interés. Se trata de un paisaje más agreste, con pocos pueblos y menos poblados, rodeados de sierras impresionantes. Los desniveles son acusados, lo que hace dura cualquier ruta, hasta uno de los muchos cerros o picos.
Salimos sobre las once y media, por el Camino de la Trapa, con dirección este, dejando el arroyo que atraviesa Argovejo a nuestra izquierda. A unos 250 metros de la salida del pueblo, el camino gira al sur, siguiendo el cauce de un arroyo, para volver al poco a la dirección este, internándose en el Valle de la Trapa.
Sobre el Camino de la Trapa, señalar que hay bastantes restos de antiguos muros, mamposterías, y posibles molinos o presas a lo largo del mismo. Es conocido el legado romano en forma de caminos de la zona, pero desconozco si estos restos tienen algo que ver con la bien conservada Calzada Romana, que sigue la orilla izquierda del Esla.
Destacar un desprendimiento de grandes piedras, que bloquean el camino, a un kilómetro y medio, más o menos, del pueblo. También decir que hay un refugio, en bastante mal estado, a unos tres kilómetros de Argovejo. El refugio lo encontramos justo antes de que el camino vire hacia el sur. A partir de aquí, la pendiente se acentúa, mientras se adentra en un pequeño hayedo. Siempre por buena pista, llegamos a una especie de encrucijada, el camino se bifurca hacia el este y hacia el oeste, buscando evidentes collados. Pero nosotros seguiremos con dirección sur, subiendo por una canal que nos deja en las inmediaciones del Collado de la Trapa. Toda la canal esta orientada al norte, por lo que la nieve estaba dura, y en la parte alta de la canal, venteada y helada. Mejor subir con crampones.
Al otro lado del collado, en la cara sur, la nieve no tiene nada que ver con lo que veníamos pisando desde Argovejo, esta mucho más blanda. En poco tiempo ganamos el vértice geodésico que marca el Pico Cerroso, máxima elevación de la zona.
En la cumbre coincidimos con otro grupo de montañeros, buena gente, que nos ayudan a hacer la foto de grupo en la cima.
Tras comer en las inmediaciones de la cima, a cubierto de viento helador, bajamos siguiendo la cresta con dirección sur hasta el Collado de Argovejo.
Desde el collado bajamos hacia el norte, hasta el fondo del valle, donde dejamos el arroyo a nuestra derecha, para remontar las Laderas de Tejedo, hasta la planicie del Tejedo. Estas praderas las abandonaremos por el “Contadero”, un paso estrecho en un pequeño muro de piedra, donde los pastores aprovechaban para contar las ovejas del rebaño.
A partir de aquí, el paisaje cambia, dejamos atrás los pastos de montaña para adentrarnos en un bonito hayedo, donde encontraremos los hitos de un PR que nos llevará sin problemas hasta Argovejo.
La ruta es muy bonita y no muy larga, unos diez kilómetros; con un desnivel de unos 700 metros. Se ven muchos paisajes diferentes, aunque la época más aconsejable para realizarla, no es invierno, supongo que primavera u otoño sean magníficas estaciones para pasear por estos parajes. Impresionantes las vistas desde el Cerroso.