martes, 12 de diciembre de 2017
lunes, 28 de agosto de 2017
jueves, 27 de febrero de 2014
domingo, 17 de marzo de 2013
viernes, 1 de marzo de 2013
REDIPUERTAS (24/02/2013)
El domingo nevaba mucho cuando
llegamos a Redipuertas. Pusimos las cadenas y nos caímos a la cuneta a los 50
metros.
Nos sacaron unos vecinos con un
todoterreno y una eslinga. Tras el susto, decidimos aparcar y dar un paseo por
la zona.
Al oeste de Redipuertas, se abre
un valle por el que corre el Arroyo Faro, que nace en la vertiente sur de este
pico. El camino remonta el valle paralelo al arroyo, hasta llegar a la Majada
Tala, donde si no estuviera nevando a todo gas, veríamos un circo de cumbres de
más de 2000 metros rodeándonos. El pico Mediodía, Faro, Huevo y Morala, y los
cordales que los unen entre sí, nos envuelven en una especie de círculo. La
única salida se encuentra hacia el este, hacia Redipuertas, siguiendo el cauce
del arroyo Faro. Es espectacular, pero no se veía nada.
Por encima de la Majada Tala el
arroyo se bifurca, y en el ramal que baja del Faro, hay una cascada, que se
encuentra helada. La parte izquierda de la cascada, parece bastante
consistente, además tiene las típicas coliflores de hielo que a modo de repisas
facilitan su ascensión, la damos un tiento.
No son las cascadas del Faro,
pero servirá para animar el día. A las 4 volvimos a Redipuertas, y comimos en
el restaurante Aprisco, muy recomendable. Volveré.
Las Cascadas del Faro - 27/02/2013
El miércoles, a pesar de que en
León nevaba con fuerza, decidimos ir a escalar las cascadas de hielo del pico
Faro.
Y nos salió bien. Dejo de nevar
en la Vecilla, y cuanto más subíamos mejor tiempo hacía. Tras el café de siempre
en Lugueros, proseguimos hasta Vegarada, donde las máquinas se afanaban en
despejar el ramal de acceso a Riopinos, con poco éxito.
La nevada que hay es
impresionante, asusta la cantidad de nieve y la posibilidad de aludes es real.
Nos dijeron los maquinistas que desde el domingo habían caído cerca de dos
metros de nieve.
Seguimos las huellas de unos
esquiadores de fondo, hasta el paraje de los Colleones, desde allí abrimos
huella por las Fontanillas, hasta el pie de las cascadas. La nieve estaba muy blanda,
e incluso con raquetas te hundías 40 cm. Las últimas rampas, las hicimos en
zig-zag, por relevos de 28 pasos, yo hacía la izquierda y el camarada hacia la
derecha. Tardamos 3 horas en llegar, pero llegamos.
Hicimos la cascada de la
izquierda, aunque también está formada la derecha. Nos llevó bastante tiempo
abrirla, aunque se puede montar en top accediendo a la repisa cimera por un
desvío a la izquierda.
El frío era atroz, y el
asegurador lo pasaba mal. Aunque en cuanto te pones a escalar sudas. Es una
escalada muy física, y como no la practicamos mucho, de un año para otro, te
oxidas un poco.
La vuelta fue a toda mecha, en
una hora estábamos en el coche, justo a las siete, cuando anochece. En cuanto
se quitó el sol, la temperatura se desplomó más.
El que se quiera animar este
finde, tiene un camino pisado para hacer las cascadas o intentar el corredor.
domingo, 10 de febrero de 2013
sábado, 2 de febrero de 2013
RAQUETADA AL PICO JEJE - (27/01/2013)
Buen día de nieve...., llegamos al Puerto de Vegarada y por detrás de edificio de la antigua Venta, cogimos el valle hacia arriba hasta que después de un buen rato a nuestra derecha apareció el Pico Jeje al que llegamos después de otro buen rato....jajaja
Nos dimos un buen baño de nieve y nunca mejor dicho....., porque nos dió por practicar técnicas de detención con el piolet y la verdad como cerdos en un patatal.
Qué montaña tenemos y qué afortunados somos!!!!!!
viernes, 18 de enero de 2013
SEÑALES LES PLANES
La
ruta parte desde la cerrada curva que da comienzo al Puerto de las Señales
(1.300 m), a 500 m del puente de los Hitos, donde se encuentra la entrada al
Pinar de Cofiñal.
El
camino discurre por la margen derecha del Valle Pinzón, que remontamos, dejando
en todo momento el arroyo a nuestra izquierda. A los 2 kilómetros cogemos un
claro desvío que torna al norte, ascendiendo por una vallina, hacia el paraje
denominado el Borugo.
Salimos
en dirección este, buscando una zona de pastos, y dejando el arroyo que baja
del Borujo a nuestra espalda, sin cruzarlo en ningún momento. Al poco viramos
al norte para dirigir nuestros pasos hacia el collado de la Muesca Braga (se
llama así, lo juro).
Una
vez superado el collado, ya estamos en Asturias, en el Parque Natural de Redes.
Seguimos una senda que nos baja hasta el collado de las Arenas, pasando por los
parajes del Llano del Páramo y de las Morteras. Continuamos enlazando collados
hasta el Collado del Puerco (se llama así, lo juro), y de allí sin demasiadas
dificultades ascendemos hasta las Planas (1.818 m), la mayor altura de la
Sierra de Príes.
La
idea era seguir el cordal, hasta el Canto del Oso, pero el mal tiempo nos echó
para atrás, eso y el horario, que ya era ajustado, pues no es fácil orientarse
y calcular el tiempo de vuelta. La prudencia manda.
La
sierra de Príes y la Sierra de Pintacanales hacen una especie de muralla que
rodea, casi totalmente, a la Majada de la Vega de Brañagallones (1.250 m), un
sitio precioso.
La
fauna es abundamente, y frondosos bosques cubren gran parte del paisaje,
lástima de mal tiempo que nos impidio disfrutar por más tiempo de este hermoso
paisaje.
La
vuelta la hicimos por el mismo sitio hasta el collado de la Muesca Braga, desde
donde descendimos, con dirección este, hacia el paraje llamado Los Abedulosos. Una
serie de lagos, con los Mampodres al fondo, hacen una estampa de lo más
espectacular.
Deberíamos
haber llegado hasta una caseta de ICONA, en las Llanas del Monte, siguiendo las
sendas que unen los lagos, y allí coger una pista forestal que nos hubiera
sacado al camino que remonta el valle del Pinzón, o a la carretera del puerto
de las Señales, ya cerca del punto de partida. El caso es que bajamos monte
través, hasta el fondo del valle.
Mala
idea, abandonar las sendas y adentrarse en el matorral, hasta espantamos un
ciervo.
Llegamos
al coche justo al atardecer, convencidos de nunca más abandonar un camino o
senda, por un posible atajo.
El
sitio es precioso, pero la época más indicada para visitar esta zona es sin
duda el otoño. Seguro que volveremos, y no tardando.
Pico Peredilla (08/12/2012)
El sábado volvimos a Redilluera
(1.300 m), pues el jueves (6/12/2012) debido al mal tiempo tuvimos que acortar
la excursión, y nos quedamos con ganas de ir un poco más lejos. Hoy el tiempo
es mucho más estable, aunque hace un frío considerable. El paisaje se ve blanco
por la nieve caída estos últimos días.
Salimos de Redilluera, con
dirección oeste, siguiendo la primera parte el camino a Canseco, pero dejando
su desvío a mano derecha, para unos 50 m después, cruzar el arroyo Trancosa y
proseguir por el camino que se adentra en la vallina del arroyo Cardosa, en
dirección sur. No hay pérdida, pues es el único camino que hay, tras atravesar
el riachuelo.
Una vez en el camino, nos ponemos
las raquetas, pues el espesor de la nieve alcanza los 30-40 cm.
Este camino nos lleva hasta una
caseta de ICONA. Debemos proseguir, con dirección oeste buscando el fondo del
valle y una sucesión de colladas, hasta llegar a la collada Trancosa (1.588 m).
Esta collada se encuentra un poco más al sur de la Collada de Redrero, por la
que pasamos al rodear la Peña Constante, el pasado jueves.
En la collada la nieve está mucho
más dura, con lo que no nos hundimos demasiado, así que nos quitamos las
raquetas. El terreno no es difícil, y seguimos con dirección suroeste,
bordeando la Peña del Rubio, hacia el collado de las Arenas (1.582 m), que se
encuentra sobre el pueblo de Genicera.
Desde el collado de las Arenas,
sólo tenemos que ascender, con dirección oeste, hasta llegar a la cima del Peredilla.
Nosotros hicimos una fácil arista, que con la nieve caída estaba entretenida,
pero resulta más sencillo acceder a la cima desde el sur, por una pequeña
canal, que nos deja en el mismo vértice geodésico.
Las vistas desde la cima, son muy
bonitas, parecidas a las de Cueto Cabañas, aunque desde aquí tenemos mayor
perspectiva de los Montes Bodón, cercanos a Canseco, y que habrá que visitar
próximamente. El Morala también llama la atención, pues es la mayor mole de la
comarca.
Por la arista son visibles
antiguos parapetos, restos de fortificaciones de la Guerra Civil, sin duda.
El regreso lo hicimos por el
mismo camino, en total son unos 10 km (5 de ida y 5 de vuelta), no es una
excursión dura, aunque depende de las condiciones de la nieve.
CLÁSICA NORTE PEÑA UBIÑA
Salimos de León a las 6 de la
mañana. Optamos por ir por Pajares, y a las 8:20 estábamos en el gran
aparcamiento de Tuiza de Arriba con todos los bártulos desparramados por el
suelo decidiendo que hierros llevar y cuales dejar.
El objetivo era hacer la canal
central (III/M3): decidimos llevar 6 drizas largas, 2 disipadoras, 2 reuniones
completas, 4 tornillos de hielo, 4 friends, 1 juego completo de empotradotes, 3
clavos, 2 estacas de nieve, una cuerda 60 m y 8,5 mm de diámetro.
La ruta parte de Tuiza de Arriba
(2.250 m ),
por un sendero con dirección oeste que en poco menos de 2 km nos deja en el refugio del Meicín (1.500 m ).
Tras 45 minutos, llegamos al
Meicín y no habíamos pisado nada de nieve. De hecho la nieve estaba bastante
por encima, al menos otros 300
metros .
La canal central parecía escasa
de nieve; en definitiva, no la vimos clara y ante las dudas de las condiciones
de una ruta bastante exigente, decidimos cambiar el plan inicial e intentar la
clásica de la cara norte (III/2-), que parecía mucho más amable.
En 2006 fue la primera vez que vi
el refugio del Meicín, y estaba en plena reforma pues un alud lo había
destrozado el invierno pasado. Parece increíble que aquellos 4 muros sin
tejado, sea el mismo refugio que ahora se levanta elegante, en medio de un
paraje impresionante.
Desde el refugio remontamos el
valle de Cavarrubia, mejor por su margen derecha, donde encontramos algunas
sendas bastante marcadas.
La poca nieve que había estaba
como un cuerno y con huella marcada. Así llegamos hasta el final del valle, a
una altitud cercana a los 2.000
m , donde nos pusimos los crampones y continuamos bordeando
el Cueto Les Cabres; por su parte norte bajo los contrafuertes del Prau Capón,
evitando los Joyos les Cabres donde son visibles unas simas que dan bastante
miedo.
Esta última parte hasta el pie de
la vía es bastante fácil, pues ganamos altura de una forma más suave.
La vía tiene 2 posibles entradas:
unas rampas de 40º-45º (por donde fuimos), o un corredor en diagonal pegado a
la pared que se coge más abajo.
Las primeras rampas son de unos
40º-45º, que acaban contra unos contrafuertes que se superan por una rampa
diagonal semioculta a la izquierda (más fácil), o por un paso raro que nos hace
pasar por una repisa con techo. La mochila se engancha al techo y te puedes
hacer un lío, a mí me pasó.
Después el camino es bastante
evidente, sin complicaciones destacadas, hasta el collado que da paso a la cara
noroeste, punto más complicado de la vía. Volvemos a tener 2 opciones:
1º) Seguir por la cresta
encadenando III, que tienen una pinta bastante mala, con el hielo y la nieve y
sin olvidar el viento helado que en esta época suele azotar la cresta.
2º) Pasar a la cara noroeste, que
suele estar mucho más helada que la norte. Hay que hacer una travesía
horizontal, corta, apenas 15 m ,
pero que según las condiciones de la nieve, puede ser un verdadero espejo, lo
cual acojona bastante, aunque es fácilmente asegurable desde las peñas del
collado.
Nosotros pasamos a la cara
noroeste, y tras la travesía entramos en un entretenido corredor de unos 50º y 20 m con buen hielo, que nos
saca a las rampas finales, más fáciles y que dan acceso a la cima.
Tuvimos un día muy despejado,
aunque el viento helador nos castigó durante la cresta y en la cima, y ya no
nos abandonó durante el descenso.
La bajada la hicimos por la cara
este, ruta normal de descenso si queremos volver al Meicín. Nos deposita en el
Alto Terreos, collado entre Ubiña Grande y la Peña Cerreos. La vez anterior que
subimos por el corredor de la
Aguja , bajamos por el canalón sur que nos deja en el collado
del Ronzón, entre Ubiña Grande y la
Pequeña , y de allí bajamos a Torrebarrio.
Al final no usamos más que los
crampones y los piolets, y aun así no hicimos malos tiempos, a las 3 estábamos
en el Meícin.
Una clásica muy entretenida,
aunque exigente físicamente.
En el aparcamiento de Tuiza
coincidimos con el guarda del refugio que nos dijo que el día anterior
estuvieron precisamente en la canal central, y que estaba suficientemente
formada, con buen hielo y la nieve justa. Que desde el refugio parece escasa de
nieve, pero que una vez que estas a pie de vía la cosa cambia y que los mixtos
son relativamente fáciles, IV-IV+, con un posible paso de V-V+ a la salida de
la vira si no se hace el rapel para entrar en el embudo. Puede que hiciéramos
bien al elegir la clásica.
De lo mejor de día la parada
técnica durante la vuelta en el mesón “El Maragato” de Busdongo, muy
recomendable.
CEPEDA - URRIELLO (11/08/2012)
El viernes salimos de León a las
siete de la tarde, muy tarde.
Llegando a Pajares, nos
retuvieron durante casi una hora, debido a una vuelta ciclista. Paramos a cenar
en un área de servicio, pues estaba claro que llegaríamos ya de noche. Todavía
tardamos bastante hasta el desvío al Collado de Pandébano, donde llegamos
pasadas las doce.
Un viaje largo y lioso, quizás
haya que modernizarse y dejarse en manos del GPS.
Sabíamos que el tiempo empeoraría
del sábado al domingo, por lo que era necesario aprovechar la ventana de buen
tiempo y subir el sábado.
Cambiamos el plan original que
consistía en dormir en el refugio, madrugar, escalar y volver a Pandébano, por
dormir en la furgoneta, madrugar, escalar y volver a la furgoneta. La furgoneta
estaba aparcada a una altitud de mil metros.
A las cinco y veinte nos
levantamos, desayunamos y hacia las seis y media salimos con dirección al Picú.
Amanecía, la temperatura era
perfecta para apretar el paso, en poco tiempo estábamos en la Tenerosa , pero el camino
se empina y el peso de las mochilas se hace más notable.
Llegamos a la canal de la Celada hacia las nueve y cuarto
y empezamos a escalar a las diez.
Para mí era la primera ascensión,
sin embargo, mi compañero de cordada ya había subido un par de veces
anteriormente, aunque ninguna de ellas por la cara este. Él abrió todos los
largos, limitándome yo a asegurar y recuperar el material.
La vía Cepeda fue abierta por “San
Pedro Udaondo”, allí por los años cincuenta, Es una de las más clásicas de la
cara este, todo un prodigio de intuición y lógica en la escalada. Alterna
muros, con diedros, chimeneas, fisuras, placas de adherencia…, todo lo que se
puede encontrar en una escalada en caliza.
No voy a describir sus nueve
largos y sus 350 metros
de escalada, no muy difícil, pues solo tiene dos largos de V+, pero sí es
exigente físicamente, tanto por su longitud, como por algún que otro paso
atlético.
Coincidimos con otras dos
cordadas por encima: Una, de unos chavales de LLodio, Gorka y Aimar, en nuestra
misma vía, pasamos buenos momentos durante toda la jornada. La otra, escalaba
por “Amistad con el Diablo”, la vía abierta por el gran Alfredo Iñiguez,
tristemente fallecido este año en un accidente en Quirós.
El caso es que ninguna de las dos
cordadas, como pudimos saber de buena tinta más adelante, tenía croquis de las
vías que querían hacer. Los que estaban haciendo “Amistad con el Diablo”, se
equivocaron de ruta, derivando peligrosamente por debajo y a la derecha del
paso “rompetobillos”, provocando caídas de piedra, que ni siquiera advirtieron.
Eso nos puso algo nerviosos, y
nos liamos en el sexto largo, donde no encontramos la reunión descrita.
Debiendo hacer unos zig-zag peliagudos para salir del paso. Perdimos bastante
tiempo. Se trata de una vira fácil (II-III), que a tope de cuerda debe dejarte
en una supuesta cómoda reunión de dos clavos. Nunca la encontramos.
En vez de agotar la cuerda,
debíamos haber montado la reunión intermedia en dos preciosos parabolts, que
son el inicio de una línea de rápeles hasta el suelo, y posible vía de escape,
si el tiempo u otras circunstancias lo aconsejan.
El paso del rompetobillos (V+),
justo antes del agujero, está muy lavado, pues todas las vías de la cara este,
confluyen en ese punto de obligada salida. No nos complicamos y lo forzamos en
artificial.
La salida por el agujero, que
comunica la cara este con la cara sur es farragoso. Un consejo: ¡Pasa primero
la cabeza!
Eran las cuatro de la tarde
cuando vimos la cara sur. Ya en el anfiteatro el escenario cambia, y tras unas
sencillas trepadas, por roca de excelente calidad, llegamos a la arista cimera
y después a la cima, en una media hora.
¡Que voy a decir de la cima! Tras
años de escalar, e imaginar estar un día aquí, por fin estás. Desde luego
sientes alegría y una gran emoción. Disfrutas de la cima, te sientas, comes,
sacas fotos, y no quieres irte. Pero la niebla que entraba por la canal de la Celada , comenzaba a invadir
la cara sur. Hora de bajar.
Durante todo el día, pudimos ver
como las nubes que se formaban en la cercana costa, crecían hasta hacerse
gigantes y engullir todo el territorio, desde el mar hasta nosotros. Dejando
sólo emerger las cumbres más significativas de Picos.
En los rápeles hubo aglomeración
y tardamos en bajar. Aunque compartimos cuerdas con otras dos cordadas, al
final se hizo eterno, y llegamos a pie de pared a las siete menos diez.
Volvimos por la canal de la Celada , ya cubierta por la
niebla. Como subimos las mochilas, no tuvimos que ir a buscarlas a pie de vía,
como les paso a otras cordadas. Tardamos tres horas en volver a Pandébano.
Llegamos agotados, además nos quedamos sin agua en la cima. Menos mal que en la
furgo teníamos más.
Conclusiones:
1º) Subir agua de sobra, aunque
pese.
2º) Ajustar el horario de salida
de León, para llegar al refugio, o a vivaquear en las cercanías de la vía. Para
lo cual hay que tener en cuenta: las 3 horas de viaje en coche y las 3 horas de
pateada hasta el refugio, total entre 6-7 horas. Y por supuesto la hora de puesta
del sol.
3º) Los cambios de tiempo son
rápidos en Picos: subimos con sol pero bajamos con niebla y orvallo.
La próxima vez, seguro que
mejoramos el tema logístico, jejeje….
viernes, 11 de enero de 2013
RAQUETADA POR REDILLUERA 06/12/2012
Raquetada por Redilluera 06/12/2012
RAQUETADA ALREDEDOR DE PEÑA CONSTANTE
Después de subir al Cueto
Cabañas, y ver los pueblos al norte del cordal del Bodón, nos propusimos
conocer más profundamente la zona, y Redilluera es el sitio perfecto, como punto
de salida para multitud de excursiones.
El día 6/12/12, el tiempo era
pésimo, así que decidimos hacer una ruta sencilla, para estirar las piernas y
probar el material, jejeje…
La idea era rodear la peña
Constante, y si podíamos subirla. Para ello partimos por el antiguo camino a
Canseco, hasta el Collado del mismo nombre (dirección oeste, 1.535 m).
Salimos de Redilluera (1.300 m)
con dirección oeste, y cogimos el primer desvío a mano derecha (noroeste), que
discurre al sur de la Peña Empenadero, y llega hasta el Collado de Canseco.
Una vez en el collado, lo mejor
es bajar hasta una caseta situada en el paraje del Prado de la Palombera (1.481
m), en el extremo oeste de la Peña Constante.
Nosotros continuamos sin perder
altura desde el collado, rodeando la Peña. Fue un error caminar a media ladera
con las raquetas.
El tiempo empeoraba por momentos,
comenzando a nevar, así que decidimos no ascender la Peña y volver cuanto antes
a Redilluera.
Varias sendas envuelven la Peña
Constante, que conducen hasta el collado de Redrero (1.558 m), y desde allí,
sin perder mucha altura seguimos hasta el paraje del Esquinón donde enlazamos
con el camino a Canseco, donde iniciamos la ruta.
Un día aprovechado, a pesar del
mal tiempo que condiciono la actividad.
martes, 8 de enero de 2013
Peña Cabañas (02/12/2012)
PEÑA CABAÑAS - 2 de diciembre de 2012
Peña Cabañas
La mañana del domingo, amaneció
gélida, pero con el cielo totalmente despejado.
Partimos desde Valverde
de Curueño con dirección este, siguiendo un camino que nos llevaba hacia el
cercano pueblo de Valdeteja.
Confiamos en que la
senda tornara hacia el norte. Sin embargo, proseguía en dirección este hacia
una zona de pastos, alejándose del Collado de Valverde al que debíamos llegar.
Abandonamos el camino y
continuamos monte través, por nieve muy blanda, ganando altura poco a poco y
penosamente.
En algunas zonas, el
espesor de la nieve superaba el medio metro. El sol calentó bastante durante la
subida, en algunos momentos demasiado.
Si no hubiera sido por
la nieve blanda, hubiera sido un agradable paseo…
Una vez llegados al Collado
Valverde (1.674 m ),
continuamos sin problemas por la cresta, hasta lo que creímos que era la cima;
sin embargo, la verdadera cima estaba más atrás. Como las montañas importantes,
el Cueto Cabañas tiene antecima.
Si no hubiera sido por
la nieve blanda, hubiera sido un agradable paseo…
El viento, en el pico,
era helador. Las nubes entraban desde el noroeste, por la zona de Vegarada, advirtiendo
un inminente cambio de tiempo para las próximas horas.
En la cima, las vistas
son magníficas: a nuestra espalda y en el mismo cordal el imponente Bodón, sin
duda la estampa más bonita. Al frente, también en el mismo cordal, la Peña Peredilla. Hacia el norte,
en el fondo del valle, los pueblos de Redilluera y Llamazares, y más hacia el
norte el Morala y los picos de Vegarada. Hacia el sur, en el fondo del valle, se
encuentran los pueblos de Valverde de Curueño y Genicera, y más hacia el sur la
meseta de Sancenas y el Pico Correcillas.
La bajada, fue mucho
más corta, directa y amable que la subida.
Es un paraje cercano a
León y no muy frecuentado, pues la mayoría de la gente que se acerca a la comarca,
suele encaminarse a la zona de Sancenas, también espectacular.
La ruta es corta
(aprox. 3 km )
y sin demasiado desnivel (aprox. 650
m ); además siempre tenemos el Collado de Valverde a
vista. A la salida del pueblo deberíamos seguir hacia los depósitos de agua, y continuar
por sendas, subiendo directamente hacia el Collado de Valverde.
P.D.: Debimos haber
cogido las raquetas…
miércoles, 11 de julio de 2012
Circular por Remolina. Ruta de las Colladas (8-7-12)
Circular desde Remolina (8-7-12)
Para VER el album PINCHAR en la foto
CIRCULAR DESDE REMOLINA: RUTA DE LAS COLLADAS
La ruta comienza en el pueblo de Remolina, donde cogemos el
camino a Tejerina. A un kilómetro y medio, llegamos a una cancilla de madera
que cierra el camino y donde éste se bifurca: a mano izquierda, continúa subiendo,
hacia Tejerina, mientras que el de la derecha, sin ganar o perder altura, va a
la Collada de Mental, nuestra primera collada del día.
Para llegar hasta la Collada de Mental (1.498 m), debemos
atravesar un denso bosque de hayas y robles, con algunos ejemplares enormes.
Vamos por los parajes de El Codejal, El Montico, La Retuerta y La Roal, con el
arroyo de Barrio en el fondo del valle. Una vez en la Collada el paisaje cambia
a una zona de pastos, mucho más despejada. Las vistas son maravillosas: a nuestra
espalda observamos las Pintas, sobre el Pantano de Riaño. Más cercano el Pico
Hato encima de Remolina y el cordal de las Peñas Sandinas hasta la Collada
Mostagerosa, que da paso a terrenos de Tejerina.
Mirando al sur, se abre un amplio valle, por el que discurre
el arroyo de Mental, que nace en las cercanías del collado, junto a las Peñas
Negras, y va a unirse al joven río Cea, al sur de Prioro.
Podemos ver la línea de alta tensión que partiendo del
pantano atraviesa estos parajes hacia Velilla del Rio Carrión, impactando
visualmente en toda la zona, esto es parte del precio del progreso. Siguiendo
el camino de Mental a Prioro, que desciende por el valle, más o menos bajo el
tendido de la línea eléctrica sale un sendero a mano derecha que desciende hacía
el arroyo, para ganar un marcado camino en la otra vertiente. Este sendero
discurre sinuoso, a media ladera, por la zona de pastos hacia una pequeña
collada (1.347 m). A partir de aquí la senda avanza al pie de las peñas de los
Castros, hacia la Collada de Cruces (1.424 m). En toda la zona hay bastante
ganado vacuno y equino, abundan las majadas, las fuentes y los pastos, tan
apropiados para estos animales.
Nuestro sendero sigue rodeando los Castros, mole caliza
impresionante, en busca de otra collada cercana (1.468 m), sin apenas ganar
altura. En esta collada las vistas son maravillosas, a nuestra espalda (este)
el camino recorrido, con un fondo impresionante dominado por el Espigüete,
frente a nosotros (oeste) el Pico Cerroso, Peña Rionda y Pico Moro, hacia el
sur Peña Solana con su característica arista.
En esta collada debemos atravesar una alambrada, que tiene
una parte de fácil acceso para el ganado. Seguimos la senda, que continua
rodeando los Castros, en busca del camino que partiendo del final de las
Traviesas de Peña Solana(cruce entre Ocejo y Ferreras) llega hasta Remolina.
El sendero es bastante horizontal, y sólo en su parte final
desciende en busca de este otro camino carretero, que nos lleva hasta la
Collada Cabreros (1.519 m). Aunque antes pasaremos junto a la entrada al valle
que sube hasta Peña Verde.
Ya en la collada podemos ver una antigua mina abandonada, y
su zona de escombreras, bastante degradada. El camino desciende rápidamente,
internándose primero en una zona de altas escobas y después en un bosque más
denso y fresco, con multitud de regatos que bajan desde todos los sitios, para
formar el arroyo Cabreros que discurre rápido hacia Remolina.
Aunque el verano, no sea la mejor época para andar, debido al
calor Es un disfrute caminar por esta zona, ahora que la vamos conociendo más a
fondo.. La zona esta espléndida en este tiempo, con multitud de plantas en
flor, y los pastos verdes. Además en cada collada reconoces los picos y los
parajes que ves.
domingo, 20 de mayo de 2012
Serrones Prietos (13-5-2012)
Serrones Prietos (13-5-2012)
Para VER el album PINCHAR en la foto
SERRONES PRIETOS (1565 m )
En esta ocasión,
pretendíamos hacer parte de la crestería de los Sierros Prietos: Imponentes
dientes de sierra calizos al norte del pueblo de Nocedo de Curueño, que caen a
plomo sobre el antiguo y deteriorado balneario y ermita de las Caldas de
Nocedo.
La ruta comienza desde
el precioso pueblo de Montuerto, remontando el valle de Requejo, por el camino
que discurre a la derecha del arroyo Requejo.
Este valle se encuentra totalmente
rodeado de una sierra con forma de herradura. Sus extremos se precipitan sobre
el río Curueño, y en su centro se halla
el pico Prado Llano (1.723 m ),
ya ascendido en varias ocasiones por los Romeros.
Una vez llegamos al
refugio y al pilón, debemos cruzar el arroyo y coger un sendero que en una
tendida diagonal nos acerca a la Peña Cernadera. Este sendero lleva a las Caldas
de Nocedo y es imposible perderse porque algún bestia lo ha señalado con spray
rosa (en fin, parece que los hitos de piedra ya no están de moda).
La senda nos deposita en
unos pastos de alta montaña, entre las sierras calizas, un lugar curioso. Desde
aquí es fácil coger la cresta y avanzar en fáciles trepadas y destrepes, hasta
que poco a poco la cosa se complica llegando a zonas muy escarpadas, donde lo
aconsejable es bajar en pequeños rápeles hasta las zonas de más fácil tránsito.
Te puedes complicar lo
que quieras pero nosotros llevábamos una cuerda de solo 30 metros , con lo que
tras recorren unos 600
metros de la cresta, nos apeamos a la altura del paraje
Valdemanduga. Bajamos hacia la vertiente norte pues la sur, la que da a Nocedo,
está cubierta por un denso matorral de pequeñas encinas.
La bajada, por un
pedrero muy pindio, nos deja frente a una finca con casa rústica y piscina, que
en tiempos formaba parte del balneario de Caldas de Nocedo.
Desde allí cogemos el
camino paralelo al río, hasta Nocedo de Curueño donde debemos separarnos de la
orilla y dirigirnos al paraje Barracín. En una finca tras abandonar el pueblo
podemos ver unas curiosas esculturas hechas con aperos agrícolas metálicos:
arados, cadenas…muy integradas en el paisaje.
Continuamos hasta pasar
bajo la Peña de la Prendada , donde podemos
visitar los restos de una antigua fortificación, antes de bajar sin problemas
hasta Montuerto.
Las vistas desde la
cresta son impresionantes: es un paisaje precioso. Peña Valdorria, siempre frente
a nosotros intimida por su tamaño y cercania, al otro lado del río. La Peña Las Verdes, a un lado
del rio y Cueto Ancino al otro, parecen estrangular al Curueño. Más al norte el
Bodón también contribuye al incomparable marco.
No hace falta hacer el
cabra para disfrutar de esta ruta: una vez que llegamos a la zona de pastos de
montaña, cerca de la Peña Cernadera ,
bajamos por el camino más lógico que es siguiendo la zona de pastos y nos deja
en el mismo sitio, en las cercanías de la ermita de Caldas de Nocedo.
En una época magnífica
para visitar esta zona. ¡¡ANIMAROS!!
domingo, 25 de marzo de 2012
Pico Jeje - Pico Los Nogales - Pico Oso (25-3-2012)
Pico Jeje - Pico Los Nogales - Pico Oso (25-3-2012)
Para VER el album PINCHAR en la foto
PICO
JEJE (2.064 m) – PICO NOGALES (2.074 m) – PICO OSO (2.021 m)
La ruta
comienza en el Puerto de Vegarada, más o menos a la altura del Mesón. Si
hubiera mucha nieve podemos salir con raquetas o esquís por detrás del mesón y buscar el Canalón de
Xexia, siguiendo una diagonal ascendente hacia el noroeste. Pero como no había
demasiada nieve, fuimos a pata hasta el final de la pista asfaltada, límite
provincial entre Asturias y León. Buscaremos las sendas que salen por detrás de
las cabañas en el paraje llamado Vega la Reina, y esquivando las escobas como
mejor podamos, subiremos hasta el Valle Xexia, desde donde ya es visible la
falda del Jeje o Xexia.
Nosotros
subimos por su ladera sureste, mucho más erizada que seguir el camino que sube
hasta el Collado La Cabritera más al oeste. Tampoco tuvimos dificultades para
alcanzar la cima, más que las propias de la empinada ladera que remontamos.
Una vez en
la cresta, hay que tener cuidado, y no asomarse, pues hay una cornisa de nieve
que desde nuestra posición no se ve.
Podría vencerse y darnos un buen susto, pues en ese punto sí hay un gran
desnivel hacia el valle delimitado por el Pico Nogales y el propio Jeje.
Siguiendo la
cresta hacia el norte, subimos al Jeje y continuando por ella, se llega al
Nogales y más allá hasta el Pico Oso. Las condiciones de la nieve, sin zonas
heladas, no hacían necesario el uso de crampones ni de piolet, además había
muchas zonas despejadas de nieve, sobre todo en los cambios de vertientes y en
las aristas.
El cresteo
de cima a cima no es difícil, al menos, en las condiciones tan favorables en la
que nosotros la realizamos. Durante todo el día lució un sol espléndido, de
hecho lo más importante de toda la excursión fue no quemarse.
El Pico Nogales
es un vértice geodésico, aunque éste se encuentra derrumbado, supongo que por
las terribles tormentas que azotan estas cumbres. No es el primer vértice que
vemos caído, el del Pico San Justo, cerca de Isoba, también estaba vencido.
Del Nogales
al Pico Oso, se llega pasando por el Collado Nogales, punto desde el que
retornaremos. El Pico Oso tiene un bonito buzón de cumbres: la silueta de un
pequeño oso.
Las vistas
desde cualquiera de las tres cimas son espectaculares, hacia las estaciones de
esquís, la Serranía de Fuentes de Invierno, El Faro, Huevo, el Torres…
El retorno
lo hacemos por el valle que cierran estos tres picos, hacia el Mesón de
Vegarada. Según bajamos la nieve se vuelve más blanda y pasamos de hundirnos
hasta el tobillo a hundirnos hasta la ingle, es el tramo más penoso de caminar,
aunque es corto.
La ruta es
una clásica del esquí de travesía y las raquetadas. Nosotros la hicimos con
unas condiciones excepcionales de la nieve, pues te hundías lo justo para que
te diera seguridad, pero no lo suficiente como para que la progresión fuera
difícil. Tampoco encontramos zonas de hielo. Fue una jornada muy divertida.
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